Es martes y ya estoy deseando que acabe la semana, no sé para qué
otra vez ésa sensación de estar esperando a que algo ocurra, como cuando esperas que lleguen las vacaciones, o un viaje, o que termine el asunto de trabajo que te trae de cabeza, esperando, dejando morir el tiempo, los días, las semanas y luego un día te das cuenta de que llevas un mes sin hacer nada, expectante e inmovilizada, quiero hacer un agujero en la tierra, enroscarme en él, cubrirme con hojas secas, desaparecer de la circulación, que pase el tiempo, un año, y despertar a preguntarme si algo he cambiado, y si no, volver a enterrarme y así hasta que la respuesta me parezca satisfactoria
por desgracia las cosas no se arreglan así.